Celebrando el cambio

Hoy es mi cumpleaños y sin duda el mejor regalo que podía tener es lo bien que me siento, ahora vengo de entrenar y eso me da mucha energía. Desde hace poco lo hago por mi cuenta pues mi reto consistía en cambiar de hábitos y ponerme en forma en 3 meses, de octubre a diciembre, poniéndome en manos de los mejores profesionales, si vivís en Sevilla os lo aconsejo fervientemente, tenéis que ir a Balance4U y cambiar de vida como yo lo he hecho.

Hoy me gustaría haceros un pequeño resumen de lo que han supuesto para mí estos tres meses de trabajo, de momento no os pongo ninguna fotografía porque considero que no sirve cualquiera, quiero mostraros el CAMBIO, yo considero que ha sido espectacular y me gustaría poder dedicar una entrada titulada Antes y Después, pues efectivamente ha habido un antes y un después, de hecho estas palabras me van a servir de hilo conductor para lo que os quiero contar.

Antes, comida mal a cualquier hora y no me importaba la cantidad de grasa o calorías que podía tener lo que me llevaba a la boca, helado, chucherías, pasteles, bocadillos…, bebía refrescos en todas las comidas, con todo su azúcar y su gas. Después… ahora como sano, frutas y verduras, proteínas, lácteos e hidratos en su justa medida pero nunca por la noche, me doy caprichos los fines de semana, que sientan fenomenal y me siento sana y bien, bebo mucha más agua, de vez en cuando una copita de vino, y no pruebo los refrescos a no ser que se trate de una coca-cola light cuando he salido con mis amigos.

Antes, no me servía casi nada de mi armario, un par de vaqueros y algún top amplio con el que verdaderamente me sentía cómoda, pasaba de pintarme y arreglarme el pelo, solo una coleta y la cara lavada, simplemente no me hacía mucho caso, para qué, para sacarme defectos y pensar tengo que adelgazar…buf. Ahora, me sirve tooooooodo mi armario, bueno hay cosas que me quedan grandes, pero a la porra con ellas, quien quiere ponerse algo que durante muuuuuucho tiempo fue un uniforme de calle, no os podéis imaginar qué siento cuando todo me cierra y nada me aprieta. Ahora me arreglo, me maquillo, me pongo pendientes (llevaba años sin lucirlos) e intento que el pelo no vaya por su cuenta (eso para mí es lo más difícil), en definitiva, ahora me gusto mucho más que antes.

Antes jugaba con Dani y me cansaba, me costaba… no me sentía ágil, en más no me apetecía moverme, llegaba al parque y buscaba un banco para poder vigilarlo sentadita, era más cómodo. Ahora, juego, hago carreras, me siento ligera y llena de energía. Quiero que sea un poquito más mayor para poder ir a patinar con él, ir en bici o practicar algún deporte juntos donde nos lo pasemos muy bien.

Antes odiaba salir en las fotos, no que me las hicieran pues siempre quieres un recuerdo del momento o del viaje, pero odiaba verlas, pensaba – ¡Madre mía, así estoy!- Es mejor no verlo… el espejo no os tan cruel, así que excepto primeros planos donde el cuerpo desaparecía para que quería yo fotos…. Ahora ¡qué bien me veo!, no me importa que haya alguien diciendo -¡Foto!- he trabajado muy duro este tiempo como para no querer inmortalizarlo.

Después de todo esto que es sólo lo más significativo, ¿quién puede decir que esto no es un Antes y un Después?.

Y aunque parezca que la clave es sencilla, comer sano y hacer ejercicio, os digo de todo corazón que sola nunca lo hubiese conseguido, es más lo  intenté mil veces y nunca lo conseguí. Ha sido gracias a Balance Wellness Studio, donde me han enseñado lo importante que es llevar este tipo de vida y como conseguirlo.

Que paséis buen fin de semana, yo intentaré celebrarlo.

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Vamos llegando al fin…

Feliz año a todos, espero que hayáis disfrutado mucho de estos días de fiesta, ya sólo nos queda esperar a los Reyes, es una pena que sea el último día pues a mí es de los días que más me gustan y la verdad tener que volver a la rutina es un rollo.

Hablando de rutinas mi entrenamiento ya llegó a su fin, como os conté al principio se trataba de un programa de 3 meses, los cuales han cambiado mi vida os lo aseguro, pero hoy no quiero dar por zanjado ese tema, aún tengo muchas cosas que contaros antes de mostrar el cambio que he sufrido en este tiempo.

La primera de ellas es hablaros del último ciclo de entrenamiento que he llevado a cabo en este último mes, he de decir que ha sido una pena que haya coincidido con la Navidad, pues se trata de un ciclo muy efectivo si llevas la dieta a rajatabla y no te pierdes ni una sesión de entrenamiento e incluso si sumas alguna por tu parte. Cosa que en mi caso no ha podido ser, como os hablaba el otro día entre comidas con amigos y fiestas, aunque lo he intentado no he podido ser del todo buena y me he saltado la dieta,  y por ello no ha podido ser tan fantástico como hubiésemos querido.

Se trata de un ciclo metabólico, espero explicarlo bien, porque los tecnicismos no los conozco, consiste en aumentar mi metabolismo para que queme más calorías incluso cuando estoy en reposo. Me decía Abraham, después de una sesión de éstas cuando te duches y creas que todo ha acabado, volverás a sudar, pues to cuerpo sigue trabajando, y así era, no puedo decir que me haya apasionado, pues era bastante duro, pero sí que sentía que de verdad estaba trabajando. Era duro porque no se paraba ni un minuto, se intercalaban ejercicios de fuerza con cardio, y se hacían repeticiones de todo, me quedaba incluso sin aliento, pero tenía que seguir, de nuevo vuelvo a repetir, eso nunca lo hubiese conseguido sola. A veces me sentía como la Teniente O´neil, haciendo flexiones que para mí eran impensables y otras como Rocky saltando a la comba o boxeando con Abraham, muy divertido y completo.

Me lo he tomado tan en serio que he olvidado hacer muchas fotos para colgarlas en el blog, aunque si las hice el otro día en la sesión y quiero que las veáis, la mayoría están movidas lo que me viene bien porque así demuestro que no se paraba, obviamente se debe a que son con el móvil, pero creo que reflejan el esfuerzo.

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Acabo con esta, que aunque no estoy muy favorecida, sí muestra el trabajo realizado.

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Me queda mucho por contar próximamente más.

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Esto va viento en popa

Hoy he tenido cita con Felipe del Valle, el nutricionista de Balance, y he vuelto a tener mediciones con él. Lo cierto es que aunque estoy controlándome las Navidades están haciendo de las suyas, lo reconozco mi fuerza de voluntad se está mermando y tanto dulce a la mano hace que sea imposible resistirse.

He bajado de peso eso sí, punto positivo, pero desde la cena de Navidad de Balance que fue el 5 de diciembre hasta hoy ha sido poquísimo unos gramos, la verdad es que desde entonces me he mantenido. Hombre, la idea era perder, pero todo no se puede, si quieres salir a comer y cenar con amigos, quieres una cena de Noche Buena en condiciones o un día de Navidad comiendo palomitas mientras estás en el cine, tienes que renunciar a seguir perdiendo peso.

Pero como he dicho antes lo importante es que no he engordado, todo un record tratándose de estas fechas.

Bueno voy al grano… A continuación os pongo las 3 gráficas que tengo desde que estoy en Balance, esta vez desde en sentido inverso, la primera es la última medición. Quiero que os fijéis en la bajada de peso, además en esta ocasión ha habido aumento de masa muscular, por lo cual estoy muy contenta, tan solo hay que mirar los datos para ver el cambio. La curva se está poniendo recta, tal y cómo dijimos que tendría que hacer.

Inés García del Pozo2

INÉS GARCIA DEL POZO

Inés García del Pozo

Próximo paso, seguir con mis Navidades, controlando pero sin volverme loca, hay que salir y relacionarse y no ser un bicho raro que no come. Después de las vacaciones seguir a dieta, quiero alcanzar los 50 kilos, así que a mentalizarse, Felipe me ha dicho que tengo que aumentar más la masa muscular, que lo ideal sería que la curva cambiase un poco pero en el otro sentido “ ) ”, menos grasa y peso y más músculo. Como no voy a dejar el ejercicio espero poder lograrlo, aquí os lo contaré.

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¡Feliz Navidad!

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Hoy quiero felicitaros a todos la Navidad, mañana será un día importante porque nos reuniremos con nuestros seres más queridos para pasar una noche en familia. Espero que en cada una de vuestras casas lo paséis muy bien y disfrutéis de la cena tan rica que seguro que prepararéis u os prepararán.

También os quiero pedir disculpas por haber escrito tan poquito en estos últimos días pero es que estas fechas son un caos, sobre todo si tienes peques, pues hay que preparar muchas cosas y al final nunca se tiene tiempo para nada. Eso sí, mi entrenamiento sigue sin alterarse, así que estoy siendo muy formalita y de momento no he faltado ni un solo día a mis sesiones.

Aunque queda poco para acabar mi reto, el programa consistía en 3 meses de trabajo y empecé en octubre, esto no acabará aquí, el ejercicio no puedo dejarlo pues es el motor principal del cambio que estoy experimentando, además es adictivo, te sientes tan bien cuando lo haces bien, que ya no puedes dejarlo, así  que seguiré contándoos como me va.

En cuanto a los hábitos de alimentación, de momento sigo a dieta pues quiero bajar un par de kilos más, y supongo que aunque no quiera después de las vacaciones habré cogido algo de peso, pero como ya sé cómo cuidarme, no me preocupa, tengo todo el tiempo del mundo para seguir hasta que consiga el peso ideal. Pero lo importante es que he aprendido a comer mejor y estoy segura de que en mí día a día sabré controlarme y cuidarme para que no volver al punto de no caber en mi ropa.

El próximo día os contaré en que consiste el ciclo metabólico en el que estamos trabajando.

Felices fiestas a todos.

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Qué noche la de aquel día

En mi casa dije: salgo de cena con la gente de Balance, tengo muchas ganas de ir aunque no sé cómo irá, pues van todos los socios y yo ni tengo mucha relación con ellos, además hay gente que lleva años y yo sólo un par de meses. No creo que vuelva muy tarde.

Y… volví a las 9 y media de la mañana, pero bueno… Pues sí como si tuviese otra vez 20 años, no hago eso desde… espera que piense…. desde… desde…Ya ni me acuerdo.

Me gusta la juerga lo reconozco, pero no está bien que tu hijo se haya levantado y tu estés volviendo a casa.

Os imaginaréis que lo pasé muy bien, efectivamente, cena muy rica, copitas poco saludables, pero un día es un día, baile y muchas charlas.

Además he podido conocer a mucha gente interesante que está en Balance y conocer mejor al equipo, por lo menos fuera del ámbito laboral.

Mi descubrimiento ha sido Fausto, entrena con Antonio después de mí y normalmente nos habíamos saludado y hablado sobre la tortura de nuestras dietas…etc, pero el jueves pasado se convirtió en mi compañero de juerga, me divertí muchísimo con él, además se dedica a la publicidad así que tuvimos muchas cosas de las que hablar. Le he pedido permiso para dedicarle un post en el blog,  su objetivo es ponerse más fuerte y en ello está. Ya os contaré sobre él otro día.

Con el resto de las personas que pude hablar, coincidí en lo bien que nos sentimos cuidándonos y estando en manos de profesionales. Sobre todo me quedé con la anécdota de alguien que dijo que ya ha aprendido a cuidarse en cualquier contexto  y que incluso de crucero donde hay comida por castigo, había sabido disfrutar de todo sin restricciones y con la ayuda del gimnasio que había en el barco había vuelto de sus vacaciones incluso más delgado y fuerte. Así que llegamos a la conclusión de que esto es un estilo de vida, donde no hay que obsesionarse pero tampoco abandonarse, como en todo en el punto medio está la virtud.

Aunque pueda parecer que me estoy convirtiendo en una friki de la vida sana, no es eso ni mucho menos simplemente hay que estar pendiente, sólo eso.

Os dejo una fotito de la cena, soy una bloggera nefasta y yo no hice ninguna, ésta la he tenido que pedir, menudo plan…

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En fin a las chicas que me leáis, menuda mosquita muerta que soy rodeada de chicos, en mi defensa tengo que decir que son los entrenadores, con los que tengo más relación y que Fausto me guardó el sitio y no podía hacerle el feo.

Mañana os cuento más cositas.

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Sorpresas que da la vida

La semana pasada estaba un poco de bajón pues los datos de la báscula no eran del todo buenos, después de tres semanas de dieta y entrenamiento había bajado poquísimo peso, unos 600 gramos, una miseria, la última medición fue de 55,500 gramos. Esperaba que se tratase de una bajada de grasa y aumento de músculo, pues la dieta la estaba cumpliendo y aunque nos números no lo dijesen yo me sentía más delgada.   Además se avecinaba un puente de 4 días y la cena de Balance, donde ya de por sí sabía que me iba a pasar con el tema de la comida y bebida…, por cierto estuvo genial en otro post os la cuento.

Así que tenía dos opciones amargarme y pensar que no valía de nada el esfuerzo que estaba haciendo o pensar que todo iba bien y que si me sentía mejor, que importaban las cifras, elegí opción B.

He pasado un puente muy agradable en la playita, en compañía de mis Danis y aunque he salido a cenar,  he comido un poco de pizza y algún que otro pescaito frito,  he decidido no tener remordimientos de conciencia y pensar que tengo todo el tiempo del mundo para recuperarme.

Hoy he vuelto a mi entrenamiento y a pesar de todo sentía que no me había portado muy bien, así que le he pedido a Abraham que me pesase, más que nada para hacerme a la idea del trabajo que tenía que recuperar y cuál ha sido mi enorme sorpresa  cuando he visto que he bajado UN KILO ENTERITO, miércoles 11 de diciembre 54,400 gramos, ole, ole y ole.

Para que veáis, creo que a veces hay que relajarse y no obsesionarse con las cosas. He vuelto a mi dieta estricta y vengo con más energía que nunca para el nuevo y último ciclo que me tiene preparado.

Os pongo una fotifo del finde, siento tener un plumas puesto y que no se vea mucho el cuerpo, pero la cara es otra, si no… entrad de nuevo en “Mi problema con las fotos”, ¿donde está la papada…? 🙂

portugal

Ya os iré contando, besos a todos.

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